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domingo, 12 de noviembre de 2017

Monotonía

No hace mucho que escuchaba casi con lástima los relatos de mis compatriotas sobre Holanda, con estos partidos populistas que hablan tanto de la ‘identidad nacional’ y tsunamis de musulmanes. Aquí en España, en El Bierzo en todo caso, había sobre todo un nacionalismo inocente que no se dirigía contra los inmigrantes o Europa. Más bien se trataba de estar orgulloso de los éxitos deportivos, la calidad de la vida, las tradiciones y, sobre todo, la gastronomía. Pero cuando ahora miro hacia afuera por la ventana veo banderas españolas colgando de la ventana de los vecinos en protesta contra los separatistas catalanes. Estamos a unos 900 km de Cataluña. Colgar la bandera como protesta no parece muy útil. Sin embargo, hay bastantes. En otros lugares en España habrá todavía más. Todo el país se halla sumido en los sentimientos nacionalistas de los catalanes y de los españoles.

En las salas de estar, los bares y las calles de Ponferrada la cuestión catalana desplazó los tres temas de conversación principales: los problemas de salud, el fútbol y el tiempo. Ayer subí en el ascensor con mi vecino de arriba. Este no se podía contener más: ‘Ahora quiero saber lo que piensas tú, como extranjero, de todo lo que está pasando en Cataluña.’ Después hablamos media hora en el rellano de la escalera sobre los acontecimientos absurdos. Puigdemont acababa de huir a Bélgica y los consellers estaban en prisión. ‘Parece un poco a una serie de la televisión en la cual el guionista, después de un principio emocionante, no sabe muy bien cómo continuar e inventa los cambios de rumba más extraños,’ dije, pensando en Amar Es Para Siempre. Estuvimos de acuerdo en que no se puede declarar la independencia en base de un referéndum en lo cual solamente unos 42% de los votantes participaron, pero que la violencia policial y el encarcelamiento de los concellers y los Jordis eran contraproducentes y escabrosos. Con esta opinión mi vecino se mostró bastante moderado. Muchos españoles se sienten casi personalmente ofendidos por los separatistas.

En Facebook azota una lucha sobre ‘la verdad’, sobre todo acerca de los acontecimientos de 1-o. Mis amigos catalanes comparten fotos de la violencia de la policía. Los anti-separatistas comparten las mismas fotos con comentarios de que se trata de sangre falsa. Según el periódico El País, como casi todos los medios nacionales muy en contra de la independencia, los rusos revuelven en el problema catalán para desajustar la UE. No sé si esto es verdad, pero cierto es que existe una guerra de propaganda. Llamativo es que los dos lados se reprochan el uno al otro que salen a la calle para manifestarse para la unidad de Cataluña/España (táchese lo que no proceda), mientras sus propios políticos corruptos roban a su país. Triste es que los dos lados tienen parcialmente razón. Tanto a Puigdemont como a Rajoy parece convenir que se distraiga la atención de los casos de corrupción en los cuales sus partidos políticos están metidos.

También por Whatsapp recibo muchos mensajes, fotos y videos sobre Cataluña. Alquien que apenas conozco me envió este video (AQUÍ), de una mujer en Catalunya que se siente muy incómoda por los separatistas y nos hace oír una grabación en la cual un activista dice en catalán que ‘ya tendremos tiempo de matarlos.’ ¿Es el video sincero o un montaje? No me extrañaría si un activista gritara algo semejante; en tiempos revueltos el barro siempre sale a la superficie. Pero la verdad es que el video no me convence. Lo que no contribuye absolutamente nada a la credibilidad es esta música de fondo tan fuera de lugar.

También recibí este video en inglés (AQUÍ) que los separatistas utilizan para obtener apoyo internacional. La chica está un poco patética con esta voz demasiado emocional. Hay esta tendencia populista de hablar en nombre del pueblo catalán como si Cataluña no está muy dividida sobre el asunto. Lo que me llama la atención es que la música de fondo es del mismo estilo que la que utilizaban en el video de los anti-separatistas. ¿No podrían los rusos, con su impresionante cultura musical, encontrar algo mejor? ¿Por ejemplo, algo de Shostakóvich para los nacionalistas catalanes y algo de Stravinsky para los nacionalistas españoles?

Por cierto, la guerra de propaganda continuará. Por ahora seguimos teniendo todas estas banderas en las calles, videos con la misma música de fondo, políticos y activistas encarcelados y la monotonía de tener todo el tiempo el mismo tema de conversación.

viernes, 30 de junio de 2017

NO SI

Es la mañana de un miércoles lluvioso en Ponferrada. Bajo la escalera del edificio con la bolsa de compras en mi hombro y miro por si acaso hay correo en nuestro buzón. Está llenísimo. Otra vez todos los supermercados de la ciudad han repartido sus periódicos de publicidad a todas las viviendas. Quito todo el papel del buzón, cojo también los periódicos que están tirados sueltos sobre los buzones y salgo a la calle en dirección del contenedor de papel. ¡Qué despilfarro es todo eso!
Repartir publicidad sin pedir permiso debería estar prohibido. Al otro lado, esto significaría menos empleo. A veces los repartidores están en frente de la puerta del portal cuando regreso a casa. En estos casos normalmente abro para ellos sin ninguna queja. A menudo llaman a la puerta y gritan: '¡Publicidad!' por el intercomunicador. La distancia física hace más fácil ignorarles, pero casi siempre hay algún vecino complaciente que les abre.

Parece un trabajo sin mucho sentido, repartir periódicos que casi nadie lee. Hace poco leí un artículo interesante sobre bullshit jobs, puestos de trabajo ridículos. (AQUÍ en inglés) En el mundo occidental mucho trabajo de producción desapareció por la mecanización, automatización, robotizacióny ygloblalización y fue substituido por trabajos sin sentido. A veces se trata de puestos bien pagados: los asesores de organización, los mánagers de marketing ylos HHRR mánagers. Pero también en los estratos mal pagados del mercado laboral se puede ver este fenómeno. Por ejemplo, me llaman casi a diario los vendedores de las compañías telefónicas; casi siempre se trata de alguien con un fuerte acento latinoamericano que yo, siendo guiri, casi no entiendo. No les parece importar mucho. A pesar de mis protestas siguen hablando hasta que cuelgo el teléfono.

¿Cómo puede alguien saber si su trabajo es inútil? Imagínate que todos los compañeros con la misma profesión entran en huelga. Si esto a nadie le importara un bledo, tienes un puesto de trabajo ridículo. Yo mismo tengo bastante experiencia laboral en la educación y la verdad es que si hubiera querido hacer mi alumnado muy feliz, sería por anunciar una huelga general de los profesores. Pero a los padres lo importaría mucho, porque no sabrían qué hacer, y tengo la esperanza que en el largo plazo también mis alumnos sabían apreciar mis clases. Lo que quiero decir: un profesor no tiene un puesto ridículo. El mismo se puede decir de los limpiadores, basureros, cuidadores, enfermeros, doctores, bomberos y tantos otros profesionales. Para los asesores de organización tengo un consejo completamente gratis: ¡qué no entréis en huelga! Tampoco una huelga de los vendedores telefónicos causaría mucha alarma social, temo. Y hasta a las cadenas de supermercados no les importaría mucho si todos los repartidores entrara en huelga, porque lo que hacen con su propaganda es competir el uno con el otro. Si todos parasen de distribuir publicidad, sería solamente una reducción de gastos.

Aquí en El Bierzo he aprendido apreciar las pegatinas para el buzón con NO NO, NO SI o SI SI que se puede obtener en los ayuntamientos en Holanda. El primer SI o NO indica si quieres recibir publicidad y el secundo SI o NO indica si quieres recibir los periódicos gratis del barrio como aquí El Buscador. Los repartidores están obligados de respetar los deseos de la gente. Me gustaría importar el sistema en España aunque no hay tantos periódicos del barrio. Quizás tenemos que utilizar la secunda opción para algo completamente diferente que la propaganda comercial. Sería tan bonito si llamaran a la puerta y gritaran: '¡Poesía!' Por consideración con el medio ambiente respondería: 'No necesito el poema en papel; ¿Sería tan amable de recitarlo lentamente por el intercomunicador? Gracias.'