miércoles, 22 de noviembre de 2023
Un buen comienzo del fin de semana
jueves, 26 de octubre de 2023
El mundo exterior tan peligroso
miércoles, 29 de marzo de 2023
Las tres etapas de la migración
viernes, 16 de diciembre de 2022
Llenar el vacío
'¿Quien llamó?''Te lo cuento luego durante los anuncios publicitarios.'
‘Era una escuela de educación profesional en Alkmaar (una ciudad holandesa). Me preguntaron si quería enseñar inglés intercultural a partir de la próxima semana'.'¿Inglés intercultural?''Yo tampoco sé lo que es. Habían visto en mi currículum en alguna bolsa de trabajo que también tengo experiencia en clases de inglés.''¿Qué respondiste?''Que vivo en España, pero eso ya lo deberían saber por el número de teléfono. Y que en realidad soy profesor cualificado de economía. Y que no estoy disponible de inmediato, pero que estaría dispuesto a venir para dar clases durante un breve período en el futuro.'
sábado, 24 de septiembre de 2022
El ejemplo alemán 2: Tratando con el pasado
jueves, 8 de septiembre de 2022
El ejemplo alemán 1: Transporte público
jueves, 6 de enero de 2022
Wopke Hoekstra tiene que marcharse
miércoles, 28 de julio de 2021
Adiós a mi hermano mayor
Todo sucedió tan rápido. Nos habíamos visto en abril en el funeral de nuestro hermano Willem. Entonces no parecía que le pasara mucho. Quizás un poco pálido y flojo, pero eso no fue tan extraño en un evento tan dramático como la muerte de un hermano y eso además en medio de una pandemia.
Pero en junio recibimos el primer mensaje inquietante de WhatsApp. ‘Hola Ana y Roland, ¿cómo estáis? Yo, no tan bien. Puede que tenga un tumor en el páncreas.’ Eso era efectivamente lo que tenía y maligno además.
Mi hermano estaba decidido. No quería la larga agonía con la radiación, las hospitalizaciones, el dolor y otras molestias físicas sólo para prolongar la vida un poco. Durante una conversación por Skype, ya nos dijo: ‘Si la cirugía no es posible, quiero la eutanasia.’ Ya lo había hablado con su médica de cabecera. Después de muchas investigaciones, la cirugía resultó imposible. También encontraron un gran tumor en su esófago. Ya no podía comer alimentos sólidos.
Cuando llegamos a los Países Bajos, todavía le quedaban tres días de vida. Fueron los días más intensos de mi vida. Ana y yo estábamos allí a menudo junto con Anton, sus dos hijos Marcel y Linda y su esposa Leen en la sala de estar. Todavía no tenía ningún dolor. Estaba cansado pero también muy conversador. Contó muchos recuerdos. Bromeó para tranquilizarnos y continuó asegurándonos que no le tenía miedo a la muerte. En gran parte organizó su propio funeral. Eligió la música y el texto para la tarjeta del funeral. Su hijo Marcel incluso grabó un video de él, que se iba a reproducir en el funeral, con la apertura: 'Bienvenidos amigos, vecinos, familiares y conocidos, les doy la bienvenida a todos. Qué especial es dar tu propio discurso en tu propio funeral.’
El viernes 2 de julio, a la hora acordada, a la una y media, las dos médicas llegaron a la casa. Le preguntaron si todavía estaba convencido de su decisión. Lo estaba. Luego se le administró sedación. Todos estuvimos presentes en el fallecimiento de Anton: Lenie, Linda, Marcel, Ana y yo. Cuando el sedante comenzó a hacer efecto, Anton dijo: ‘Ahí voy’ y se quedó profundamente dormido. Luego, la médica le administró el relajante muscular que detendría el corazón. Más tarde hablé con la médica por un tiempo. Me pareció muy natural tener una conversación amistosa con la mujer que acababa de ayudar a mi hermano a morir. Ella me dijo que estaba de acuerdo con Anton en su decisión. Era asombroso que todavía no tuviera dolor, pero el gran sufrimiento seguramente habría llegado pronto.
De todas las muertes que he presenciado de cerca, esta fue sin duda la más dramática, pero al mismo tiempo la más serena. Murió tranquilamente en casa, rodeado de sus seres queridos, con tiempo de sobra para despedirse y tranquilizarnos a todos. Estaba tan orgulloso de mi hermano mayor como cuando era pequeño. Aprendí mucho de él hasta el último momento.
domingo, 29 de marzo de 2020
Wopke
A mí me parecen los ‘coronabonos’ una necesitad en el corto plazo porque algunos países, Italia y España sobre todo, necesitan una manera de financiar sus gastos para salvar sus sistemas sanitarios y económicas, sin tener que pagar una tasa de interés alta. Por cierto, también en el largo plazo estoy en favor de los eurobonos como manera de financiar los déficits públicos de los estados europeos, aunque sobre este tema sí tenemos primero que hacer una investigación sobre las consecuencias. Y efectivamente, en el largo plazo tenemos que averiguar porque algunos estados europeos tienen más reservas financieras que otros, o sea, porque hay tantas diferencias en niveles de desempleo, déficits públicos y productividad entre el norte y el sur de la UE. Es una cuestión importantísima para mañana, pero para hoy, lo primero que tenemos que hacer es buscar una manera de salir de la crisis todos juntos. Ya.
lunes, 23 de marzo de 2020
Amor en tiempos de covid-19
Dese luego hablamos mucho del virus. Estamos todo el día juntos en casa, mi mujer Ana y yo, pues ya sabemos exactamente lo que la otra persona hace y ha hecho. La única caminata posible es hacia el supermercado, pero conversaciones largas sobre este tema ya no tenemos, ahora que estamos acostumbrados a las colas largas afuera de las tiendas. Incluso el papel higiénico no es un tema; ya hay suficiente en los estantes y los peores días de acaparar se acabaron.
Entonces, un tema importante de la conversación durante la cena o la comida es lo que hemos leído en los medios sociales y los periódicos digitales. Lo que muestra esta crisis otra vez, es que nosotros, la gente de este mundo, a pesar de la diversidad cultural y política, nos parecemos mucho. Pero no todo el mundo es capaz de olvidar las diferencias de opinión en tiempos de covina-19. Aunque cada vez hay menos personas que niegan el problema, hay, desde luego, los compatriotas indignados que quieren dar la culpa a los otros, que pueden ser los inmigrantes, los capitalistas, las feministas, los neoliberales, los servicios secretos de China, los servicios secretos del EEUU, el gobierno actual, el gobierno anterior, el rey de España, Pablo Iglesias o Batman.
La crispación política parece en España más presente que en los Países Bajos*, como muestran las discusiones feroces entre el gobierno de Madrid y el gobierno central. Una cacerolada como hubo aquí cuando habló el rey en la televisión sería en los Países Bajos inconcebible en tiempos de covid-19.
Lo que a veces me da envidia son los mensajes y las fotos que mis amigos neerlandeses me envían. Aunque allí cerraron los sitios de ocio y las escuelas, todavía no hay un ‘lock down’ completo. Las autoridades médicas neerlandesas piensan que si todo el mundo se quede en casa y casi nadie se contagie, nunca se creerá una inmunidad del grupo, que en el futuro debe proteger a todos. Por eso, el primer domingo de la primavera mis amigos estaban afuera, caminando, o yendo con bici, disfrutando el buen tiempo. Desde luego los neerlandeses deberían mantener una distancia el uno al otro, pero no siempre todos lo hacían. A veces los humanos nos parecemos a las ovejas. Siempre vamos donde los otros van. Sin la disciplina de mantener las distancias allí también tendrán que imponer medidas más drásticas.
La gran pregunta es: ¿qué pasará después de la crisis sanitaria? Espero que esta vez la crisis no da alas al radicalismo o nacionalismo como tantas veces pasaba en la historia. Unidas tenemos que buscar soluciones sanitarias y para la crisis económica que sin ninguna duda nos espera. Hay mucho para hacer y tenemos que hacerlo en colaboración. Tenemos que compartir experiencia, conocimiento y riqueza. Con solidaridad. Y con amor.
PS Justamente el 23 de marzo, cuando publiqué esta entrada, los Países Bajos entraron en un casi lock down. Todavía se puede ir por un paseo, pero debe ser solito (o con tu hijo o perro).
*Ya no se habla de Holanda, que es la parte del oeste del país, sino de los Países Bajos. En vez de holandés utilizaré neerlandés.








