lunes, 23 de enero de 2023
Nominado
domingo, 25 de diciembre de 2022
Espíritu navideño
‘No lo consiento que cenéis esta noche los dos solos. Tenéis que venir aquí y cenar con nosotros.’
‘Tal vez nos dimos el mismo regalo.’
'Tienes razón.'
viernes, 16 de diciembre de 2022
Llenar el vacío
'¿Quien llamó?''Te lo cuento luego durante los anuncios publicitarios.'
‘Era una escuela de educación profesional en Alkmaar (una ciudad holandesa). Me preguntaron si quería enseñar inglés intercultural a partir de la próxima semana'.'¿Inglés intercultural?''Yo tampoco sé lo que es. Habían visto en mi currículum en alguna bolsa de trabajo que también tengo experiencia en clases de inglés.''¿Qué respondiste?''Que vivo en España, pero eso ya lo deberían saber por el número de teléfono. Y que en realidad soy profesor cualificado de economía. Y que no estoy disponible de inmediato, pero que estaría dispuesto a venir para dar clases durante un breve período en el futuro.'
sábado, 12 de noviembre de 2022
Pinchazos
martes, 18 de octubre de 2022
Animales salvajes
sábado, 24 de septiembre de 2022
El ejemplo alemán 2: Tratando con el pasado
jueves, 8 de septiembre de 2022
El ejemplo alemán 1: Transporte público
miércoles, 20 de julio de 2022
Todo esto es culpa de la gente
viernes, 8 de julio de 2022
El interrailer positivo
domingo, 15 de mayo de 2022
La temporada de los fuegos
Para ser honesto, comencé a sospechar que Trump no había hablado con un finlandés, sino con un español, porque todos esos países europeos, bueno, quién puede distinguirlos. Aquí en España, mantener las montañas limpias se considera un medio eficaz para prevenir los incendios forestales. Incluso culpan en parte de los incendios forestales a la despoblación de tantos pueblos de montaña, lo que hace que ya no se recoja la leña. Esa madera muerta se incendia fácilmente, especialmente si un granjero local es tan descuidado como para quemar un trozo de tierra cuando hay demasiado viento, o si algún loco piensa que las montañas en llamas son hermosas. El hecho es, por supuesto, que los bosques españoles son mucho más secos que los finlandeses, por lo que aquí la eliminación de la madera muerta puede ser más necesaria.
domingo, 27 de marzo de 2022
El copiloto contento
jueves, 3 de marzo de 2022
Ira impotente
jueves, 3 de febrero de 2022
Carne
jueves, 6 de enero de 2022
Wopke Hoekstra tiene que marcharse
sábado, 25 de diciembre de 2021
Niebla y Sol
viernes, 19 de noviembre de 2021
La mascarilla perdida
domingo, 17 de octubre de 2021
Llamamiento a las dueñas y los dueños de los bares de Ponferrada
jueves, 23 de septiembre de 2021
Alegría en la librería de Óbidos
Habíamos entrado en la localidad portuguesa de Óbidos en una larga fila de coches. Afortunadamente, esta vez aparcar no daba ningún problema. Óbidos estaba habilitado para recibir grandes flujos de turistas. Afuera de los muros medievales se había creado un aparcamiento enorme y las calles eran de dirección única para caminantes. En todas partes había pequeños establecimientos donde vendían el licor local y, desde luego, las inevitables gorras, camisetas y tazas con inscripciones. El sitio era hermoso, pero el ambiente me recordaba a las trampas turísticas como Volendam en Holanda. Y de pronto llegamos a una iglesia que se había transformado en una librería. Una librería maravillosa con libros en castellano e inglés. ¡Qué riqueza!
En Ponferrada no hay muchas librerías y casi ninguna con libros en inglés. Bueno, hay una sucursal de la cadena Casa del Libro en el centro comercial donde hay unos, pero las visitas a los centros comerciales se debe evitar tanto como sea posible, en mi opinión. Son tiempos difíciles para las librerías por la competición de la compra online de Amazon y el hecho que la gente hoy día casi no lee libros. Se prefiere textos cortos en el internet, preferiblemente con fotos, y sobre todo los videos graciosos son muy populares. Bah, quizás me estoy poniendo viejo.
Como niño iba a menudo a una librería bastante lejos de mi casa familiar en Ámsterdam. Cuando llegaba allí, iba directamente a la sección de los libros sobre la naturaleza: las guías de los pájaros y los libros con fotos sobre parques naturales. Allí me sentaba largo tiempo de rodillas hojeando los libros y fantaseando con viajes a estos paisajes tan lejanos. Todavía puedo situar esa sección: al final de la librería, al lado derecho, abajo. Casi nunca compré nada. No tenía dinero. Las novelas que leía las saqué de la biblioteca.
Esto seguía haciendo cuando me independicé. En mi estante muy modesto había como mucho algunos diccionarios y las novelas que había recibido por mis últimos cumpleaños que, después de leer, vendía a una tienda de libros de segunda mano. Consideraba la posesión de los libros en mi pequeño piso de alquiler social como un lujo innecesario y solamente compré libros para regalar. Cada dos semanas iba con la bicicleta a la biblioteca pública, que desde 2007 está localizada al lado de la estación central. Si alguien va de visita a Ámsterdam, recomiendo ir a este edificio con libros en muchos idiomas, un departamento de libros juveniles fantástico y en el piso arriba una terraza con vistas sobre gran parte del casco histórico y el puerto antiguo. Como ahora vivo en Ponferrada, compro literatura holandesa o inglesa cada vez que voy a los Países Bajos. Las estanterías de nuestra casa ya comienzan a abultarse.
Nuestra alegría con la librería de Óbidos con toques internacionales era grande. Por bastante tiempo nos quedamos allí andando entre los estantes, de vez en cuando tomándonos un libro en la mano para hojearlo. Finalmente, compramos dos libros. Una vez afuera nos sentamos en una terraza. La mayoría de los turistas ya se habían ido. Pedimos dos cafés con leche y hablamos sobre nuestra impresión de que Portugal es un país mucho más internacional que España. Se habla mejor inglés y hay prensa y literatura internacional. Mi opinión era que eso tenía que ver con el tamaño. ‘Cuanto más grande un país, más orgulloso la gente está de su propio idioma,’ proclamé. Ana respondió que aunque Portugal es pequeño, el portugués es un idioma verdaderamente global. Quizás tenía más que ver con el carácter marítimo de un país. Luego cogimos nuestros libros y leímos en silencio, hasta que la gerente de la cafetería empezó a recoger con insistencia las sillas y mesas a nuestro alrededor.
sábado, 21 de agosto de 2021
Buscando enfriamiento
Estamos sentados en la terraza del hostal donde nos alojamos este fin de semana. Ya hace bastante frío. Llevamos pantalones largos y suéteres. ¡Estupendo!. Debajo de nosotros escuchamos el murmullo del mar y vemos las altas olas blancas rodando sobre la playa envuelta en oscuridad. Todos los surfistas se han ido. Ahora están comiendo frente a sus furgonetas campers, sospechamos. Estamos aquí en Asturias, que en mi opinión tiene la costa más hermosa de España y quizás de toda Europa. Pero estamos aquí principalmente para refrescarnos. Porque allá, al otro lado de la Cordillera Cantábrica, hay una ola de calor.
Ana me cuenta que los asturianos solían venir a menudo a la provincia de León para secarse, como decían. Asturias es muy verde y eso tiene todo que ver con las lluvias abundantes. Pero ahora el flujo de refugiados climáticos claramente va en la otra dirección. No somos los únicos que quieren huir del calor. Casi todos los hostales y los restaurantes estaban completos. Teníamos mucha suerte con este lugar, un restaurante de la playa que también alquila habitaciones básicas con vista a la Playa de Peñarronda.
Antes de nuestra escapada, el ambiente en Ponferrada era casi siniestro. Además del calor y la atmósfera polvorienta del verano, también había varios incendios forestales. El jueves, cuando cenamos en la terraza fantástica del restaurante La Estrategia del Caracol en el pueblo de Santalla del Bierzo, la camarera tenía de vez en cuando que limpiar nuestra mesa porque nevaba cenizas. Eso fue por un incendio forestal en el oeste, tal vez en Galicia. El viernes siguiente, hubo un incendio más cerca; un helicóptero volaba de ida y vuelta entre el río El Sil y el fuego para apagarlo.
Además del descuido y la mala intención humana, estos incendios forestales también se deben a las condiciones climáticas, que están cambiando. España se está poniendo más caliente. Grandes partes de la meseta española parecen cada vez más un desierto. Y una vez que llueve, a menudo es tan violentamente, que el agua arrastra trozos de tierra y casas.
La gente se refresca, si es posible, a lo largo de la costa en el norte u oeste. O se cierran en las casas, con las persianas cerradas y el aire acondicionado a tope. Esto último también se está volviendo cada vez más difícil. El precio de la electricidad nunca ha sido tan alto como este verano. La causa de esto puede ser, entre otras cosas, la alta demanda de energía por todos esos dispositivos para refrescar la casa. Pero en realidad es una vergüenza. En un país soleado como España, la electricidad podría ser muy barata en un verano caluroso, si se hubiera invertido más en energía solar. Por alguna razón, eso nunca se ponía en marcha. Hay gente que está en contra de las fuentes de energía alternativas porque arruinarían el paisaje. También en El Bierzo hubo manifestaciones contra los parques eólicos. Pero al igual que los paneles solares, las turbinas eólicas son necesarias. Hay muchos lugares, donde se puede generar energía renovable sin que el paisaje o la naturaleza sufra demasiado. Mejor los paneles solares que las centrales eléctricas de carbón. Mejor las turbinas eólicas que los petroleros.
Mientras tanto, hace demasiado frío en nuestra terraza sobre la playa! Decidimos irnos a la cama. Debajo de las mantas gordas. ¡Fantástico!
miércoles, 28 de julio de 2021
Adiós a mi hermano mayor
Todo sucedió tan rápido. Nos habíamos visto en abril en el funeral de nuestro hermano Willem. Entonces no parecía que le pasara mucho. Quizás un poco pálido y flojo, pero eso no fue tan extraño en un evento tan dramático como la muerte de un hermano y eso además en medio de una pandemia.
Pero en junio recibimos el primer mensaje inquietante de WhatsApp. ‘Hola Ana y Roland, ¿cómo estáis? Yo, no tan bien. Puede que tenga un tumor en el páncreas.’ Eso era efectivamente lo que tenía y maligno además.
Mi hermano estaba decidido. No quería la larga agonía con la radiación, las hospitalizaciones, el dolor y otras molestias físicas sólo para prolongar la vida un poco. Durante una conversación por Skype, ya nos dijo: ‘Si la cirugía no es posible, quiero la eutanasia.’ Ya lo había hablado con su médica de cabecera. Después de muchas investigaciones, la cirugía resultó imposible. También encontraron un gran tumor en su esófago. Ya no podía comer alimentos sólidos.
Cuando llegamos a los Países Bajos, todavía le quedaban tres días de vida. Fueron los días más intensos de mi vida. Ana y yo estábamos allí a menudo junto con Anton, sus dos hijos Marcel y Linda y su esposa Leen en la sala de estar. Todavía no tenía ningún dolor. Estaba cansado pero también muy conversador. Contó muchos recuerdos. Bromeó para tranquilizarnos y continuó asegurándonos que no le tenía miedo a la muerte. En gran parte organizó su propio funeral. Eligió la música y el texto para la tarjeta del funeral. Su hijo Marcel incluso grabó un video de él, que se iba a reproducir en el funeral, con la apertura: 'Bienvenidos amigos, vecinos, familiares y conocidos, les doy la bienvenida a todos. Qué especial es dar tu propio discurso en tu propio funeral.’
El viernes 2 de julio, a la hora acordada, a la una y media, las dos médicas llegaron a la casa. Le preguntaron si todavía estaba convencido de su decisión. Lo estaba. Luego se le administró sedación. Todos estuvimos presentes en el fallecimiento de Anton: Lenie, Linda, Marcel, Ana y yo. Cuando el sedante comenzó a hacer efecto, Anton dijo: ‘Ahí voy’ y se quedó profundamente dormido. Luego, la médica le administró el relajante muscular que detendría el corazón. Más tarde hablé con la médica por un tiempo. Me pareció muy natural tener una conversación amistosa con la mujer que acababa de ayudar a mi hermano a morir. Ella me dijo que estaba de acuerdo con Anton en su decisión. Era asombroso que todavía no tuviera dolor, pero el gran sufrimiento seguramente habría llegado pronto.
De todas las muertes que he presenciado de cerca, esta fue sin duda la más dramática, pero al mismo tiempo la más serena. Murió tranquilamente en casa, rodeado de sus seres queridos, con tiempo de sobra para despedirse y tranquilizarnos a todos. Estaba tan orgulloso de mi hermano mayor como cuando era pequeño. Aprendí mucho de él hasta el último momento.





















